Se acerca el fin de año, y todos, buscamos un "modelito" que ponernos en esa gran noche.
Yo ya tengo el mío, previsora, sí, no quería que este año me piyase el carro, y ya lleva en mi armario unas cuantas semanas, una faldita de plumas, con un top de hombros asimétricos, medias tupidas, y peep toes (temo por mis plumas :S) espero poder subirlo, siempre estoy con que voy a subir fotos con los looks y nunca termino de hacerlo...
Es una fecha que adoro, la noche del 31, y el día 6 son mis fechas clave, ansío su llegada incluso más que la de mi cumpleaños, simplemente porque estoy con todos ellos, con todos y cada uno de mis familiares.
Se respira felicidad, alegría, buen humor, complicidad, amparo, protección, seguridad... Es mágico. Y único.
Para algunas personas estas fechas no tienen ninguna importancia especial, creen que son un invento de las grandes multinacionales, o un invento de la iglesia o un invento sin más... Pero yo les digo, amigos, qué importa que sea un invento, qué importan tus creencias, si, por la razón que sea, en estas fechas se ha "acordado" que sean unas fechas familiares, de unión, de cariño, de perdón y olvido, de no rencor, de felicidad y cariño.
Qué me importan a mi los regalos, (no los niego, claro... Jajaja) si tengo que elegir entre los regalos del día 6, o estar con mi familia en esa comida, o la noche vieja, adelante.
No lo miréis desde un punto de vista consumidor, si no desde un punto de vista familiar, los mejores detalles, los mejores regalos, no son los materiales, todos vosotros lo sabéis.
No hay nada como ver como tu padre se muere por que llegues a casa y le des un abrazo, o le dediques una sonrisa, o tu madre, no hay nada como reir con ella, como si fueseis dos niñas pequeñas, o tu abuela, que te achuche hasta casi estrujarte porque has ido a verla, pero que no le importe el hecho de que no lo hagas, porque sabe lo ocupada que estás, o tus tías, que cada vez que te ven aparecer por casa, te piropean y te piden la mitad de tu armario mientras te llenan de besos y abrazos, o tu primo, que sin decírtelo, tú sabes que haría cualquier cosa, o más, por tí, o tus primas, que te miran, y sin que articulen una sola palabra, sabes que te quieren y admiran como a nadie...
No lo cambio por nada, por nada de nada. No hay una sola cosa, que me llene tanto como ello.