Pongamos los pies en la tierra y abramos los ojos.
Mi día "decepción" fue este domingo, y la verdad es que no entiendo ni por qué, porque era de esperar.
Cuando conocemos a alguien, desde hace años, desde hace meses, días... Y ya sea cualquier relación la que nos une, amistad verdadera, simple amistad, conocidos, amor, relación ex, ami-enemigos, archienemigos, enemigos totales... Creo que siempre - o casi siempre - nos llevamos decepciones.
Creo es es algo que va, desgraciadamente, ligado a las relaciones humanas, sean cuales sean.
Yo soy de esas que esperan mucho de las personas, porque creo que también se espera mucho de mí, o al menos eso creo, e intento defraudar lo menos posible, pero ese hecho, hace que me lleve decepciones cada dos por tres.
También soy muy confiada, y eso, ligado a lo anterior, es bastante parecido a un cóctel molotov en cuanto a sentimientos se refiere.
Me remito a los hechos... Soy una persona a la que le gusta ayudar a los demás cuanto más mejor, aunque sepa que no puedo, lo intento, y no porque busque que me lo devuelvan, ni por interés, si no porque me gusta que los demás sonrían, y no solo con la boca.
Hay personas por las que me he rebajado, he tocado el suelo con la punta de la nariz, y habría llegado a hacer lo imposible por ellas... La relación se enfrió, a veces esas cosas pasan, pero seguiría haciendo lo que sea, y lo hago, busco lo mejor para ellos, aunque no sea lo que yo quiera que hagan por interés personal.Y que una de esas personas no haga más que intentar fastidiarte porque las cosas no salieron como él quiso, cuando tu pensabas que lo único que qería era lo mejor para tí, no sería una decepción mayúscula?
El hecho de que cambie de humor contigo como el tiempo... Un día me apetece, voy a sacar mi faceta de "mejor amigo", otro día de "celoso empedernido", otro de "crítico", otro simplemente me voy a limitar a joder...
No entiendo esas actitudes, y la única palabra que se me ocurre en estos momentos es decepción.
Y cómo no, yo, por nuestro pasado, y porque me preocupa su bienestar, seguiré aguantando ese estado polifacético en el que parece que esté sumergido... Porque soy así, sí, así de tonta.






























































